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lunes, 3 de diciembre de 2018

México, España y Venezuela



En México se ha completado el traspaso de poder que representa la alternancia a un tercer partido desde la apertura del sistema ¨revolucionario¨ a la democracia formal en el año 2000. La llegada de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia con el apoyo de un partido de izquierdas creado en torno a su carisma es la consecuencia de la insatisfacción de los mexicanos con el gobierno del PRI y Peña Nieto y la permanencia de tres problemas fundamentales: Pobreza, corrupción y violencia. 
López Obrador, quien para muchos tenía asegurada la victoria bastante antes de la elección, sorprendió sin embargo al lograr 53% de los votos en un país que ya parecía acostumbrado a las elecciones de tercios, un mensaje básico, reivindicativo del cambio, la lucha contra el establishment y la corrupción, además de la clásica cercanía popular le dieron un margen contundente y el dominio del parlamento. 
Surgido en el PRI, partido hegemónico, cuando este rompió con el nacionalismo revolucionario en los 80s se marchó a la izquierda, donde terminó convirtiéndose en líder, jefe de gobierno de la Ciudad de México y ahora presidente. 
Más allá de las ofertas de campaña, ratificadas en un discurso de toma de posesión que parece imponer el estilo que ya hemos visto en otros liderazgos similares desde Trump a Chávez de campaña continuada, la gran incógnita sigue siendo si será un moderado de izquierdas con un discurso popular, o si la deriva hegemónica que representan el viejo nacionalismo revolucionario y la nueva izquierda populista tomarán el control ideológico y el curso del nuevo gobierno. La presencia de Silvio Rodríguez, los vítores a Maduro y Evo, los símbolos polarizantes asustan a un porcentaje de la población que teme una radicalización, quienes se están manifestando a través de acciones y movilizaciones ciudadanas por la parálisis de la oposición partidista. Mientras, esa polarización en ciernes ya ha bajado la aprobación de AMLO de 67% a 55%, cerca de los números electorales. 

España  

En España se han realizado elecciones en Andalucía, feudo histórico del PSOE, allí el discurso de Susana Díaz y de Adelante Andalucía parecía conducir a un gobierno de ¨izquierdas¨, sin embargo, temas olvidados por estas formaciones han dado como resultado una mayoría de derechas en donde el PP, Ciudadanos y Vox tienen opción de formar gobierno. 
Vox logra irrumpir y ahora tener la llave de la formación de gobierno con 12 parlamentarios, gracias a un posicionamiento transversal en muchos temas sensibles hoy, especialmente la unidad de España, la corrupción y austeridad y la inmigración ilegal, sus votos vienen de todos los segmentos políticos y son más que de ciudadanos de ¨extrema derecha¨. A eso se suma la conexión con la España profunda y la campaña 2.0 que vemos representada en la participación del torero Morante de La Puebla en un video épico electoral. 

Venezuela 

Otra historia es Venezuela, allí se van a celebrar unas elecciones locales en las cuales una vez más, ante las condiciones perversas impuestas por el totalitarismo chavista, la oposición formal no participará. 
Se espera una victoria fría del chavismo en prácticamente todos los municipios, pero el protagonismo lo tendrá la abstención, que a pesar de la manipulación numérica que pudiera haber, tendrá cifras récord. Esta elección cierra cada vez más la posibilidad de un cambio electoral en Venezuela y es anecdótica con miras al 10 de enero, fecha que el Frente Amplio ha marcado un poco a modo como fin de la legitimidad de Nicolas Maduro, a partir de allí deberá marcar un rumbo que aún se desconoce, así como las acciones y estrategias. 


jueves, 4 de enero de 2018

De Unidades, elecciones, Hausmann, barricadas y comeflor.

Si algo no tiene hoy la oposición venezolana es un criterio unitario, mucho menos una unidad practica en los hechos y las acciones. Enfrentar desde esa dispersión política, estratégica y pragmática un régimen totalitario como el de Maduro, aunque esté en sus horas más bajas económica y socialmente, no es de ningún modo el escenario ideal.
Obviando a la resistencia anónima, Oscar Pérez, los sectores alrededor de Nixon Moreno y Caguaripano, quienes representan la rebelión en la clandestinidad,  armada o en búsqueda de armas, al margen de la ley y con objetivos más militares que políticos, la oposición pareciera tener hoy dos grandes grupos, aunque con notorios subgrupos.
En el primer grupo podemos ubicar a la  Mesa de la Unidad, el sector comprendido por los grandes y medianos partidos, con una estrategia centrada principalmente en lo electoral, quienes llevan en su espalda la victoria de las parlamentarias y las derrotas de las regionales y municipales, además del fracaso de la convocatoria a RR. Es este sector además el que con sus subgrupos ha dirigido la AN, el principal órgano de poder público en manos de la oposición, con los altibajos que en opinión de la sociedad ha tenido esa gestión hoy en su mínimo nivel de aprobación.
En el sector “Unidad” no hay hoy la más mínima unidad real, el país entero o grandes sectores desconfían de algunos de sus actores: especialmente de Manuel Rosales, visto como una ficha al servicio del gobierno; de Henri Falcón , de quien su posición intermedia y su cercano pasado chavista generan falta de credibilidad; de Henry Ramos Allup, el más conspicuo electoralista a quien se acusa de negocios familiares con el chavismo, así como de desmontar el apoyo a las protestas y el referendo revocatorio; y Julio Borges, actual presidente de la AN, uno de los defensores permanentes del dialogo y además permanente “pacifista” en su visión de la lucha democrática. Son estos los principales voceros de los partidos unitarios. Otro tanto sucede con Voluntad Popular, pues después de representar el radicalismo en la MUD, sus voceros Luis Florido  y Freddy Guevara han sido los defensores más públicos del “dialogo” perdiendo conexión con sus propias bases.
Otros líderes, los principales, son Leopoldo López y Henrique Capriles, enfrentados previamente por sus aspiraciones presidenciales y por el momento de las protestas allá en el lejano 2014, hoy inhabilitado uno, en la cárcel el otro, son una sombra de lo que fueron, desgastados por el fracaso de sus propuestas, han perdido enganche con una sociedad que les recrimina a ambos la inacción. Su caída representa la mayor crisis del liderazgo opositor, una caída que nadie cobra y de la cual nadie se beneficia, pero que muchos enemigos internos impulsaron, su vuelta a la palestra y a la calle podría devolver “carisma” a la vieja oposición.
Las elecciones regionales y municipales crearon nuevas divisiones y nuevos liderazgos (o resurgir de liderazgos), mientras algunos, el más viejo electoralismo acusado de cohabitador por los radicales, recriminaba la derrota a la abstención y se plegaba (juramentaba) a la ANC, otros denunciaron el fraude, la inmoralidad de aceptar a la constituyente ilegal y el robo en sus estados.
Laidy Gómez , gobernadora del Táchira, ha sido la cara del electoralismo adeco, juramentada con orgullo ante la constituyente, dialogante con PDVSA y Vice Presidencia por presupuesto y problemas fronterizos, su gestión es la cara de lo que “se puede hacer” más alejados del radicalismo.
En frente quedan PJ, Juan Pablo Guanipa y Andrés Velásquez; el partido amarillo y negro, más en voz de Tomás Guanipa y Capriles que del siempre moderado Borges, denunció el masivo fraude electoral de las regionales, auspició la no participación en las municipales y continua aplaudiendo la decisión de Juan Pablo Guanipa, gobernador electo del Zulia, de no juramentarse y así plantar cara a la ANC. En la misma línea Andrés Velásquez y su partido la Causa R, demostraron con actas el robo en su estado y se convirtieron en una voz nacional contra el CNE y la imposibilidad de una vía electoral en ese contexto.
Esta diversa oposición electoralista y dialogante tiene hoy varios retos y deberes por cumplir, el primero es lograr algo o retirarse dignamente del dialogo, con el peso de volver a dejar la sensación de que el mismo no ha sido más que una estrategia para ganar tiempo del régimen. Solo un cambio real en el CNE y las condiciones electorales, así como la liberación de los principales presos políticos, sin reconocimiento a la ANC, podría significar una victoria del diálogo.
El segundo reto del electoralismo es la elección de la nueva directiva de la AN, si esta queda en manos de un “rayado” Timoteo Zambrano, o de un frio Enrique Márquez, dentro del pacto político con UNT, el poco prestigio y apoyo de la AN caerá totalmente y su poder se verá reducido a la nada histórica, si por el contrario se elige otra opción dentro o fuera de ese pacto, que le pudiera hablar al país, podría relanzarse como gran órgano de la democracia venezolana.
El tercer y no menos importante reto de la “Unidad” es la elección de un candidato para las presidenciales que se rumora el régimen convocaría en el corto plazo, elección que debe hacerse en primarias abiertas, siendo además una oportunidad para sumar y comprometer a sectores que no validan hoy esa ruta o no están en la unidad, entre ellos María Corina Machado, Antonio Ledezma y Lorenzo Mendoza.
María Corina Machado y Antonio Ledezma son las caras tradicionales y visibles de la “otra oposición”, llamada hoy Soy Venezuela, que suma muchos actores y organizaciones de lo que ha sido llamado el “radicalismo”, una oposición que no cree en la ruta electoral y plantea por lo tanto diversas opciones distintas para salir del régimen totalitario chavista. Esta oposición no tradicional bebe de las aguas del radicalismo temprano, aquel que logró la caída de Chávez un 11 de abril y poner en jaque al régimen durante el paro petrolero, así mismo tiene a su favor haber acertado mucho más temprano en el diagnóstico del gobierno: “dictadura totalitaria”, sin embargo carga con el fracaso por extemporáneas de las protestas y barricadas del 2014 y especialmente con el poco apoyo social y conexión de sus liderazgos al día de hoy.
Conviven allí actores aún más radicales, como Juan Carlos Sosa Azpurua, quienes estuvieron siempre afuera de la oposición tradicional, sumar estas personalidades y organizaciones es uno de los mayores éxitos del antes siempre disperso radicalismo, que ahora si se convierte en una voz real a ser tomada en cuenta por la sociedad y el resto de actores políticos.
Sosa es por cierto el padre de una propuesta que ha reavivado el debate en Venezuela al haber sido planteada por el economista de Harvard Ricardo Hausmann, la de nombrar un gobierno en el exilio (interno o externo) y llamar a una coalición internacional a reponer el orden y la democracia en el país. Esta propuesta no es, a pesar de lo que dicen juristas e intelectuales del electoralismo inviable legalmente, por cuanto el propio electoralismo nombró un TSJ (hoy en el exilio) que junto con la AN (opositora) podría tomar esas acciones.
Donde sí hay debate es en la viabilidad y la moralidad de esta propuesta, nada pareciera indicar que Estados Unidos, Europa y los demócratas latinoamericanos estén en planes de organizar una fuerza militar para intervenir en Venezuela, aunque los llame el propio arcángel Miguel. Sin embargo llama la atención la posición patriotera, come flor y ultra pacifista de algunos políticos e intelectuales escandalizados, como si Venezuela no estuviera ya intervenida por Cuba, económicamente por China y Rusia…además de sometida a un régimen totalitario que no respeta ddhh y del cual nuestros conciudadanos huyen por millares.
Este comeflorismo en el que destacan las opiniones de personajes importantes como la periodista Blanca Vera Azaf así como la internacionalista Maruja Tarre, es el mismo que se escandalizaba por las barricadas de la guarimba, que no cree en ninguna opción que no sean elecciones y que pretende santificar el ejercicio de la política, aun cuando el enemigo sea el mismísimos diablo. Es un sector que olvida el éxito y la obligación de todas las salidas de fuerza de la historia, desde la revolución francesa a nuestra independencia y que aún no entiende el fracaso de Chamberlain ante Hitler. Aunque inviable hoy, la propuesta de Hausmann pone en el tapete el compromiso moral de los ciudadanos y la dirigencia en Venezuela, el qué están dispuestos a sacrificar por la libertad.
Soy Venezuela tiene sin embargo hoy también sus retos como organización de la oposición radical, el primero de ellos es conectar con la sociedad y especialmente con las bases desfavorecidas, por más que One Chot o Julio Jimenez ( @JulioCoco) se parezcan a la sociedad diversa de Venezuela, ni la organización ni el discurso está subiendo cerro, creando redes ni generando esa protesta social que tanto se espera, si los radicales no logran sacar a la gente a protestar, de nada les vale decir que la protesta es una vía.
El segundo reto es reencontrarse con l vía electoral, llamar a la abstención en unas primarias y unas presidenciales es bastante iluso, pues aun creyendo que sea una vía cerrada, es bien sabido que un fraude masivo en unas elecciones nacionales puede ser una vez más el disparador de la protesta necesaria. Un tercer reto es crear vasos comunicantes con los aún más radicales, aquellos que creen en la vía de fuerza y la están impulsando, sin perder la legalidad se puede ser la voz pública de aquellos que luchan en la clandestinidad.

El drama de Venezuela es que todas estas agendas son paralelas y sin embargo no están coordinadas, que sigue el dialogo, la AN elegirá directiva, habrá elecciones, las protestas sociales continuarán, quienes se levantan en armas lo seguirán haciendo y mientras tanto la sociedad sigue sin reconocer a un liderazgo ni a una organización como el reflejo de sus anhelos, la desconexión es total, a pesar del más de 70% de rechazo al gobierno chavista. A lo lejos se asoma la esperanza de la candidatura independiente de Lorenzo Mendoza, inscrita en una especie de via electoral alterna, que no sabemos si tiene consciencia del momento real de la política nacional, donde no solo se trata de ganar elecciones y ser candidato. Sin embargo su figura fresca, exitosa y honesta parece levantar más pasiones que todo el establishment junto.

martes, 1 de agosto de 2017

La posibilidad estratégica de la oposición

El fraude constituyente y su correlativa masacre, no son más que la culminación de un proceso de enquistamiento de un régimen dictatorial y forajido en Venezuela. Solo que en la historia ningún clímax es perenne, la cima que hoy han conseguido puede ser el tope de la "gravedad" socio política que lleve al chavismo de vuelta al suelo.

El chavismo nunca fue democrático, pero muchas veces su narrativa lo disfrazó muy bien, el chavismo si fue mayoría, algunas veces de manera amplia y otras muy estrecha, hoy no podría serlo ni en el mejor de sus sueños. Entender ambos conceptos es claro para comprender los hechos del 30 de Julio, un fraude electoral risible, que suma más de 5 millones de electores fantasmas a la realidad del sistema, que sirve para imponer una Asamblea Constituyente con el poder para llevarse por delante ya no la democracia, la república.

Quienes asumimos la latente capacidad totalitaria del chavismo desde 1998 no nos sorprendemos ante los hechos de estos meses, pero una parte importante de la sociedad venezolana, incluyendo sectores de la élite intelectual, política y comunicacional, tiene aun hoy una interpretación diferente de la naturaleza del régimen venezolano, desde quienes lo ven como un "mal gobierno" hasta quienes aun sostienen la ya superada por las formas teoría de la "neodictadura" o el "neoautoritarismo".

El régimen ya no es "neoautoritario", ya no se sostiene en el interesante tipo de las ciencias políticas de "autoritarismo competitivo". El chavismo es hoy una dictadura militar socialista pura y cruda, como Gadafi, Hussein y cia. Pero además suma a su naturaleza el componente mafioso, con antecedentes en países africanos y la Panamá de Noriega.

La alternativa democrática venezolana recorrió muchos caminos para llegar hasta aquí, estratégicamente su insistencia en una ruta democrática, en exigir una salida electoral y construir una nueva mayoría, a pesar de la naturaleza latente del régimen, sirvió justamente para llegar al escenario actual, en el cual la crisis económica y social del sistema chavista, así como el trabajo opositor desnudó las carencias del gobierno, convirtiendo a la mayoría de los venezolanos en opositores y obligando al gobierno a revelar su verdadera realidad, un sistema opresivo, militar, totalitario, capaz de inventarse 5 millones de votos como una dictadura árabe, o de asesinar 10 personas y herir 500 con la represión en un solo estado del país.

Es difícil no compartir la critica que el alcalde Ledezma hace a la MUD en su último mensaje antes de ser devuelto a los calabozos del gobierno, del mismo modo es difícil no compartir las palabras sobre los "apaciguadores" que el ex ministro Fernando Luis Egaña hace en su articulo de opinión en 5to Día, pareciera que el escenario de confrontación actual se dilató durante mucho tiempo por una parte del liderazgo opositor, que vaya a saber usted si por come florismo, mal análisis, comodidad, cobardía, síndrome de Estocolmo o todas las anteriores, evitó el choque frontal con el gobierno a pesar de la victoria de la AN esperando no sabemos si una rectificación del régimen, un mejor escenario electoral o un dialogo que nunca llegó.

El régimen venezolano, totalitario o pre totalitario, según el autor o el analista consultados, no puede ser enfrentado solo como un mal gobierno, debe ser enfrentado como lo que es, un proyecto de control total y permanente de la sociedad que tiene ahora en la farsa constituyente su arma perfecta. Eso lleva a entender que cualquier forma de lucha es válida, no solo la "pacífica y electoral", que no hay vuelta atrás en los niveles de confrontación y que no existe una apacible "vuelta a la normalidad". El gobierno intentará controlar todos los aspectos de la vida ciudadana y la sociedad debe para sobrevivir intentar evitar el control, incluso asumiendo el caos como propio.

No es posible hoy hablar de elecciones regionales, así como tampoco es posible hablar de una negociación con el régimen hasta que este se sienta acorralado, la comunidad internacional por fin está poniendo de su parte, mal pudiera la MUD asumir un rol de policía bueno que hoy no le corresponde, al contrario a la alternativa democrática le corresponde el rol de parte interna de la pinza en el ataque al gobierno, cercando sus actuaciones lo más posible.  De lo que si es posible hablar es de nombramiento formal de las instituciones en la lucha de poderes por parte de la AN, siendo el CNE el próximo paso, hasta llegar finalmente al nombramiento de un gobierno paralelo que tendrá que buscar en el reconocimiento nacional e internacional la vía para superar al régimen en la confrontación, no parecen haber más alternativas.

lunes, 31 de octubre de 2016

El Diálogo necesario y el por qué de su fracaso


A esta hora el principal debate en la opinión pública venezolana tiene que ver con la participación de “todos menos uno” los partidos de la Unidad Democrática en una mesa de diálogo impulsada por la Iglesia y el Papa Francisco como mediadores, o como ellos han querido venderse: “facilitadores”.
Al diálogo cuesta decirlo, había que ir, el respeto internacional a la idea de una MUD que representa los intereses democráticos en el país solo es posible diplomáticamente de mantener si se respetan los canales y mucho más las propias solicitudes de parte del liderazgo opositor, fue la MUD quien pidió la presencia del Vaticano como mediador, fue la MUD el órgano que insistió en la necesidad de un diálogo para debatir la solución democrática a la crisis del país, mal pudiera hoy de cara al mundo renunciar a una opción que desde lo interno parece una trampa.
Otra cosa es el momento político, la forma táctica y la opinión pública, en estos aspectos la MUD ha demostrado una puerilidad que su altura diplomática no compensa, aceptar esa “forma” de diálogo, con esa mesa y Maduro en palabras de apertura, justo en el momento de mayor tensión política del periodo constitucional, a un paso de una anunciada destitución parlamentaria y de la “Marcha de todas las Marchas” a Miraflores, no solo es una incoherencia comunicacional asombrosa, también un autogol frente a la opinión pública nacional del cual será difícil salir.
Para la historia quedará el por qué el Vaticano ha llegado a Venezuela justo cuando la MUD iba a proceder de manera contundente, por qué parecen hoy el salvavidas del régimen, unas semanas antes, cuando no se había paralizado el RR la presencia del enviado del Papa hubiese salvado la vía democrática, unas semanas después de esta podría servir para recomponer la crisis de calle que ahora no sabemos si será.
A la sociedad contemporánea y su política le ha valido demasiado, a veces para mal, el mito Mandela y la postura de dialogo y paz siempre y porque si, una mala comprensión de lo que sucedía en Sudáfrica, del papel de Frederik de Klerk y su rol para la eliminación del apartheid, ha tratado de imponer esa vía como la única posible para el cambio. La realidad es que a finales de los 80 y comienzos de los 90 en el mundo, se impuso en el imaginario la idea de que solo la democracia liberal podía sostenerse, eso llevó a De Klerk a liberar a Mandela, a Gorbachov a enterrar el comunismo y a Pinochet a aceptar el plebiscito, fueron ellos quienes dieron el paso a la democratización, ninguno de ellos inspira a Maduro y al combo que gobierna a Venezuela y muy por el contrario, Maduro representa uno de los pocos regímenes occidentales que no se democratizó en aquella última ola del siglo XX: la Cuba de los Castro.
Cuando aquel que regenta el poder no tiene ni la disposición ni la presión para la democratización, el diálogo es simplemente un saludo a la bandera, como aquellos acuerdos que se firmaron con Hitler, el pacto de Munich y el Molotov-Ribbentrop, su único futuro es ser irrespetados y mostrar la verdadera naturaleza de las partes. Si la MUD paraliza la agenda de lucha por un posible acuerdo quedará como la Inglaterra de Chamberlain y su entrega naif a Hitler, recordemos las palabras de Churchill a la cámara: “Os dieron a elegir entre el deshonor y la guerra… elegisteis el deshonor, y ahora tendréis la guerra”. Quizá pase que nos dieran a elegir entre el deshonor y la lucha y al final solo tendremos la lucha en peores condiciones.

El diálogo es pero no será, nada indica que el fundamentalismo nacionalpopulista del chavismo vaya a ceder un ápice a la posibilidad de reconocer la salida democrática para entregar el poder, su mezcla de comunismo ideológico, militarismo mental y comportamiento mafioso solo les permite ver el diálogo como una táctica en la estrategia de sostenerse en el poder y ganar tiempo, la MUD ha apostado al reconocimiento internacional pero debe en las próximas horas hablar al país y respetar la agenda, recordar que el mismo Bolívar dijo: “la primera de todas las fuerzas es la opinión pública” y esa opinión pública hoy no está ni con el diálogo, ni con el gobierno…pero tampoco con las últimas decisiones de la MUD.

miércoles, 9 de octubre de 2013

La habilitante: el mito del país rico y los corruptos..

La propuesta de ley habilitante solicitada por el presidente Maduro roza los bordes del estado de derecho, la metodología para captar el diputado 99 es éticamente reprochable y los objetivos son al menos confusos, la presentación por parte del primer mandatario fue tragicómica, la mala lectura de un libraco marxista que contenía un discurso poco claro, plagado de citas inconexas y con un par de perlas para la historia: la crítica al “cadivismo” que nadie entendió como una auto-crítica a la centrifuga de divisas que constituyó la perdida de 20 millardos de dólares según la ex presidenta del BCV Edmeé Betancout, más bien fue percibida como un ataque a la clase media bancarizada del país, quienes se benefician del llamado “cupo de viajero” y sus conexos y no representa siquiera el 10% de los dólares manejados por el sistema de administración de divisas, y la confesión de que en Venezuela el consumo ha crecido prácticamente ininterrumpidamente durante los últimos 10 años pero la producción ha permanecido paralizada.

La segunda perla merece una reflexión aparte, el gobierno parece descubrir el problema pero oculta su causa o no la entiende, la causa no es otra que los controles económicos, con el de cambios a la cabeza, que construyen un modelo improductivo al sobrevaluar la moneda, en Venezuela es más barato importar que producir y el modelo rentista petrolero solo beneficia el papel del estado como gran repartidor (más allá de la parasitaria boliburguesía y sus ganancias) pero nunca generará productividad, además la tasa ficticia de cambio habla de unas cifras de consumo en moneda americana que no son reales, como no es real el salario mínimo calculado a 6, 30 y su poder adquisitivo.

El chavismo sabe que el rentismo ha llegado a su límite, lo sabía antes de entrar al poder en el 98, pero los azares de la historia hicieron que el barril de petróleo multiplicara su precio por 10 tras la llegada de Chávez al gobierno y frenaran cualquier reforma del modelo para un régimen cuya principal meta y mayor éxito ha sido sostenerse 15 años a través del reparto, populismo de izquierda centrado en las misiones y el control estatal de la economía, socialismo improductivo y reformista. Hoy bajo la superficie de un liderazgo mal formado y sus intenciones electoralistas debe haber un enfrentamiento de ideas que supera el falso dilema pragmáticos-garibaldi (Merentes vs Giordani) y debe girar en torno a la salida del caos rentista, reformarlo, o huir de él con la radicalización socialista o la vuelta a la economía de mercado.

Sin embargo hay un discurso para la galería que hace el gobierno, pensando en correr la arruga hasta las elecciones y luego decidir si estatiza totalmente la economía y pasa del socialismo reformista al comunismo, deja todo como está para ver hasta cuando aguanta o se abre a un modelo de economía de mercado “de izquierdas”, mientras resuelve el problema de fondo el gobierno se ha lanzado a la lucha “contra la corrupción y el golpe económico”, lo hace con intenciones varias, entre otras tener una herramienta para perseguir a la oposición y la disidencia interna y controlar aún más la economía, y lo hace sobre un trasfondo semiótico transversal al discurso social. Ahí está el peligro, en el bagaje del pensamiento social venezolano sigue siendo un lugar común que somos un país rico, aun sectores importantes de las mayorías creen que si la renta petrolera no alcanza para todos es porque alguien se la apropia a través de la corrupción o de las “ganancias exageradas” de los empresarios, por ello el gobierno mezcla los dos temas en una propuesta habilitante, corrupción y economía están ligadas en la mente de miles de venezolanos que poco entienden de rentismo, sobrevaluación, improductividad o generación de riqueza y a ellos les habla Maduro con su habilitante.


En contra del ardid populista del régimen están las costuras al aire de su realidad: para las mayorías es casi un hecho indiscutible que si la economía fracasa es culpa del gobierno de turno, los sectores sociales intuyen que si la corrupción existe y es la causa de la crisis está asociada al poder y quienes están en el poder son justamente quienes hablan de cadivismo y corrupción, no veo como a pesar del control absoluto de los medios el régimen pueda convencer a los venezolanos de que ellos no son los culpables.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Vielma Mora y el contrabando

El gobernador del Táchira José Vielma Mora ha emprendido en las últimas semanas una campaña mediática y aparentemente operativa contra el “contrabando”, como gobernante chavista, ha contado con el apoyo de los órganos militares y de seguridad para realizar todo tipo de acciones con resultados hasta ahora no del todo claros. Las razones oficiales para iniciar esta arremetida son el supuesto daño económico que genera para los tachirenses y para la república que miles de litros de gasolina y toneladas de alimentos y artículos de cuidado personal terminen en Colombia, causando además según la visión oficial la escasez de la cual tanto se quejan los ciudadanos de la región.

Vielma Mora no es un lego en materia económica, su pasantía por el Seniat y sus implicaciones académicas en materia tributaria y financiera lo deben haber convertido en un conocedor de la realidad comercial y fronteriza, si así es, por qué inicia una campaña gubernamental que tiene como metodología para enfrentar el llamado “contrabando de extracción” la persecución policial y militar, sabiendo que el origen de la situación fronteriza es fundamentalmente económico. Múltiples respuestas existen para explicar el comportamiento del gobierno regional, desde un apoyo político al gobierno nacional, cuyo núcleo cree realmente en atacar los desajustes provocados por los controles con más controles, hasta un peligrosísimo cálculo político sobre el cual ahondaré en las próximas lineas. Las razones del flujo cada vez mayor de bienes de consumo a través de la frontera hacia Cúcuta son económicas, y tienen que ver con los controles y subsidios impuestos por el gobierno nacional a la economía venezolana, en el país el aparato productivo y comercial está sometido a: control de cambio, control de precios y subsidio a la gasolina, una triada que solo produce en toda la nación  mayor inflación, mercado negro, escasez y perdidas fiscales para el estado.

Sin embargo la frontera genera en el Táchira una distorsión levemente mayor en la economía y profundamente mayor en la sociedad, las investigaciones cualitativas y cuantitativas reflejan que empieza a surgir un sentimiento erróneo en los tachirenses, un sector de los ciudadanos cree firmemente en que la escasez y la inflación en la zona son consecuencia directa de que “todo se lo llevan para Colombia”, haciendo culpables del desabastecimiento y la carestía a los “contrabandistas” y a los propios ciudadanos del vecino país. La realidad es que mientras la distorsión de la economía nacional, generada por los controles y los subsidios del gobierno, siga existiendo, la escasez será norma en todo el país, no solo en el Táchira, pero además seguirá habiendo ciudadanos que tratarán de aprovechar, no importa las implicaciones éticas, la posibilidad de vender a Colombia.


¿Está el gobierno de Vielma Mora haciendo acciones en frontera por razones políticas? Es una pregunta que no podemos responder, pero sobre la cual debemos alertar, sería terriblemente injusto que para tratar de satisfacer el error de percepción de parte de la sociedad la cual cree que nuestra inflación y escasez es mucho mayor a la nacional y que lo es por el contrabando, el gobierno regional obstaculice aun más el flujo fronterizo, afectando toda la economía local, sin perseguir además a quienes son responsables del mayor flujo de combustible y alimentos, los organismos de seguridad que según muchas denuncias se han asociado con organizaciones irregulares y delictivas para beneficiarse de la distorsión económica del país. Vielma sabe que el problema no es el control militar de la frontera, como también sabe que desde la oposición nadie puede enfrentarlo abiertamente porque haría “apología del delito” del contrabando, en lo que falla el calculo del mandatario regional, es en saber que a pesar de las acciones “espectaculares” contra el contrabando, la escasez continúa, así como la inflación galopante, con lo cual llegará el momento en el cual el tachirense que cree que con mayor control tendremos menos desabastecimiento y carestía se dará cuenta de que por más camiones que detengan en Peracal, por más personas que dejen de vender una “pimpina” cada dos días, las colas de la gasolina seguirán, la harina pan continuará siendo perseguida y los precios permanecerán por los aires en el país con la peor economía de América, con lo cual de la represión fronteriza solo quedará eso, el recuerdo de un gobernante policial que no pudo solucionar los problemas de la gente.

martes, 9 de octubre de 2012

Después del 7 de Octubre


He necesitado más de un día para recuperarme anímicamente, reconciliarme con mi país  y analizar lo sucedido y lo que vendrá, el 07 de Octubre pudo ser el día más importante de la historia republicana y no lo ha sido, porque el continuismo no hace historia y el cambio sigue esperando. Antes de proponer en algunas líneas, espero poco divagantes, mi visión de este hito en el proceso venezolano quiero aclarar que lo que hoy redacto no compromete la visión de lo que opina y propone el partido de mis ideales  que no es otro que la democracia cristiana, la institución en la cual laboro: el Gobierno democrático del Táchira, ni al líder de esta región nuestro gobernador César Pérez Vivas. Son las líneas de un joven político y periodista, estudioso de la comunicación política y del marketing electoral, activista de la libertad y de los valores de occidente.
Para entender lo que sucede en Venezuela voy a recordar algunos datos aprendidos en escenarios diversos, desde reuniones estratégicas de la oposición hasta ponencias de expertos, pasando por clases de estudios de pre y post grado, una pequeña ensalada que a pesar de su multiplicidad está prácticamente a mano de todos los ciudadanos pensantes de este país.
No hace mucho en el escenario post reforma y pre enmienda escuché atentamente una buena disertación de John Magdaleno @johnmagdaleno, en una especie de charla para un grupo de dirigentes de este lado del espectro político, allí mostraba el histórico de las encuestas en Venezuela  midiendo aprobación de Chávez e intención de voto, básicamente con Datanalisis si no me equivoco como matriz, para resaltar en este párrafo tres puntos: del 99 hasta “el paro” Chávez fue descendiendo en las mediciones, vuelve a subir solo con el lanzamiento de las misiones y sólo pierde en la reforma. Sobre esos datos volveré más adelante.
Luego en mi formación el buen amigo y profesor Carlos Delgado Flores @cardelf me planteó un división del electorado no tradicional y aparentemente avalada por algunos expertos, como el hoy tan polémico Oscar Schemel de @hinterlaces, en la cual se resaltaba la preponderancia del “votante racional individual” sobre el  “votante racional social” en nuestro país, ¿qué significa? Que la gente vota racionalmente según su beneficio personal y no pensando en el bien común, y ante la dependencia del estado clientelar vota por el estado-gobierno-partido. Por cierto del mutable Schemel recuerdo también una presentación de investigación cualitativa nacional, donde básicamente mostraba la excelente imagen de las misiones, la relación identitaria de las clases d y e con Chávez, pero el fracaso del gobierno en convencer sobre el socialismo, las expropiaciones, las limitaciones de la libertad o Cuba como símbolo y camino.
No mucho después de observar esos datos, llegó a mis manos una sencilla presentación, allí básicamente mostraba como la oposición era particularmente más fuerte en las ciudades y municipios en los cuales hay mayor acceso a Globovisión, Tv cable y radio independiente, pero además son claros los estudios sobre la construcción de hegemonía comunicacional por parte del gobierno, partiendo de la ley resorte, el cierre de RCTV, el acoso a Globovisión, el cierre de las emisoras populares  más críticas al gobierno (cnb), pero más importante la neutralización mediante estas amenazas y ejemplos, además de la presión económica, de casi todo el espectro radioeléctrico, grandes televisoras nacionales (sin un programa de opinión crítico) y regionales (un poco más libres algunas). Y finalmente el crecimiento absurdamente desmedido y con recursos de todos los venezolanos, de los medios a ordenes del PSUV, a saber: Vtv, Teves, ANtv, ViveTv, Rnv, YVKE Mundial, y centenares de radios falsamente comunitarias. Quien quiera ahondar en estos datos solo debe recolectar los artículos dominicales del mayor experto del área en nuestro país, Antonio Pasquali.
Por último el resultado del domingo, a pesar de la maravillosa campaña y del esfuerzo, Capriles pierde  por 10%, dándole la razón a encuestadoras tradicionales como Datanalisis y el IVAD, pero creciendo más de 4 veces más que el gobierno desde el 2006, y manteniendo la votación mayoritaria en los centros urbanos. Un detalle adicional: sólo gana en los Andes. Para muchos derrotado el mito de los ni-ni, en realidad no alineados, para otros se prueba que aquellos sin alineación política, un 30% al centro del espectro, en elecciones presidenciales votan a Chávez.
Son muchos datos, pero necesarios para entender mis conclusiones, durante 14 años he enfrentado al chavismo directa o indirectamente, directamente en la militancia política y universitaria, indirectamente en una ética búsqueda de la verdad en el ejercicio del periodismo, en 14 años he aprendido a conocer a sus militantes y votantes, a saber que son distintos entre sí, algunos tienen reales raíces ideológicas de la vieja y minoritaria izquierda nacional, otros padecen del revanchismo, muchos se sienten identificados con el liderazgo carismático de un político atípico, mesiánico pero parecido al pueblo, primero entre iguales, y finalmente otros ceden ante el beneficio particular, y allí van desde boliburgueses hasta beneficiarios de las misiones, pasando por el funcionariado profesional de clase media.
Conversando en redes sociales antes de las elecciones con una joven profesora universitaria y colega, y con un viejo amigo pro gobierno y de izquierdas, hice algunas predicciones erradas por esperanzadas, pero no totalmente falsas sobre las que vaciaré mis conclusiones, decía básicamente que la ineficiencia patente del gobierno: cortes de luz, puentes caídos, inflación y escasez de alimentos, inseguridad, terminaría derrotando a la distribución socialistoide de la renta petrolera. Y señalaba que Capriles tenía opción de ganar por la emotividad de su campaña de cambio (efecto Obama) frente al mensaje duro y gris del gobierno, pero que Chávez podría ganar si movilizaba a todos aquellos que del estado dependían.
Ciertamente la ineficiencia no venció al chavismo, y la emotividad de la campaña no fue suficiente, ambas se enfrentaron al mismo monstruo, el gasto público y las misiones, pero también al liderazgo de un Chávez titánico renacido de su enfermedad, y al ventajismo que impide mostrar la otra cara del país a millones de venezolanos. La cruda realidad de este lado de la acera, es que es muy difícil (no imposible) llevarle el mensaje de la libertad y la modernidad, a la Venezuela transmoderna que depende del estado para comer, estudiar y crecer, aunque la ineficiencia del modelo nos haya hecho crecer a nosotros un 50% desde el 2006 y al chavismo únicamente un 9%. El chavismo jugó la baza del miedo y triunfó.
La cruda realidad para el chavismo, es que luego de 14 años de “revolución” cada vez están más inmóviles electoralmente, pero peor aún, no han logrado convencer de su modelo ni profundizarlo, ellos y nosotros sabemos que el país está estancado en la peor versión del nacional populismo, dependiente de la renta petrolera, y con un estado voraz e improductivo que alimenta una clientela que crece y crece, lejos del socialismo real, pero más lejos  de la libertad. Un clásico fascismo de izquierdas en su modo light, inspirado en Nasser, Gadaffi, Al Assad y Hussein, pero reflejo de Putin.
¿Por qué gana Capriles en los centros urbanos? Porque allí está asentada la economía productiva venezolana, porque los valores de la modernidad, con la libertad al inicio, son allí importantes y finalmente porque en el marco de esa modernidad  occidental, la eficiencia es medible, y puentes caídos y carreteras destruidas cuentan. ¿Por qué gana Capriles en los andes? Porque incluso la ruralidad andina es menos transmoderna, más “occidentalizada” por así decirlo, que en el resto del país, el votante andino vota según sus valores tradicionales, rechaza el comunismo, la violencia, y defiende el trabajo, la propiedad y la libertad.
Quiere decir todo esto que a las clases d y e, a los pobres de nuestros país, no les importa la libertad, la propiedad, la tradición, la eficiencia…no, quiere decir que su voto está planteado desde otro cuadrante, que como bien lo dijo Rafael Caldera en el discurso que lo llevó al gobierno, no se le puede pedir a alguien que no tiene con qué comer que se rasgue las vestiduras por la democracia, que no solo hay un líder carismático como pocos quien se identifica con ellos, sino que su lenguaje es el de sus reivindicaciones y su praxis la de las falsas soluciones aparentes. Millones de venezolanos de los sectores populares han votado a Capriles, si no Chávez hubiese obtenido el 80% de los votos, pero millones no lo hicieron, y nuestra labor es convencerlos de que las muestras de ineficiencia son las muestras del fracaso del modelo.
Quizá tomando algunos estudios, como uno publicado hace poco más de una año por el centro Gumilla @centrogumilla, en los cuales se mostraba que el mensaje de un socialismo light o democrático había penetrado a la mayor parte de los no alineados y de los pobres, asociando socialismo a programas sociales, analizando erróneamente hemos caído en la trampa de querer apropiarnos del lenguaje del chavismo, incluso de proponer una ley de misiones, mi opinión es que no podemos enfrentar a Chávez en su terreno.
La oposición venezolana sigue teniendo solo una gran victoria nacional, la reforma, yo me pregunto ¿qué se derrotó en la reforma? Se derrotó la imposición de un modelo abiertamente marxista y totalitario, el estado comunal, la limitación a la propiedad privada, la nulidad de la libertad de expresión, ¿cuál fue la razón de la victoria? Nos jugamos la baza del miedo…y ganamos, porque en el fondo de su estructura mental el venezolano no quiere vivir en la Cuba de los Castro, ni en la extinta URSS, quiere vivir en un paraíso social demócrata, donde el mito del país rico, el petróleo como soporte de un estado para todos, garantice la mayor suma de felicidad posible en libertad tal y como la preponderancia adeca proponía. El problema es que Venezuela no es un país rico, es un país dependiente de la renta petrolera para sostener su improductividad, y es en los otros valores nacionales, la conjunción de trabajo, libertad, propiedad, donde está el camino del desarrollo.
Si bien es cierto el Táchira tiene características particulares, también lo es que la oposición liderada por Cesar Pérez Vivas ha sabido encaminarlas, la defensa de nuestros valores es nuestra principal carta, y se ha logrado la victoria no por poco, es una victoria contundente que resulta casi una anomalía para el escenario nacional, por eso repito las palabras de nuestro gobernador “seguid el ejemplo que el Táchira dio”. Hoy planteo a todos los expertos y políticos nacionales la duda frente a la estrategia seguida, la triangulación de lo social la hemos convertido en hablar el lenguaje del chavismo, y quizá no  hemos obtenido el éxito necesario, ¿estaría mal hablarle al país del comunismo y su fracaso? ¿De la importancia de la libertad? ¿De la ineficacia del gobierno que sólo fue un tema fuerte al final de la campaña? Creo que la idea no es convencer al voto “racional individual”: es convertirlo, pasar del mercadeo centrado en la demanda al mercadeo centrado en la oferta. Hoy es quizá el gran momento de la auto crítica.